Get me outta here!

martes, 17 de junio de 2014

Ser antisocial… ES NECESARIO.

Lo he intentado, he intentado comprender a esa gente que dice caerle bien todo el mundo, y tras un estudio minucioso he llegado a la conclusión de que MIENTEN.

Le iba a pedir a una prestigiosa universidad que lo realizara, pero me dije: ellos están ocupados preguntándose por cómo los días de lluvia la gente se vuelve inútil, así que hazlo tú.

Por si alguno decide realizar la prueba por sí mismo voy a indicar a continuación los materiales que se necesitan:

1. Una persona, en concreto, tú, que eres el que lo va a hacer.
2. La calle, esto es fundamental para encontrarte con otros especímenes de tu misma especie.
3. Ya está (para que luego digáis que sale caro, no, la ropa y el tiempo lo ponéis vosotros).

Pues eso, salí a la calle y a socializarme que la vida son dos días.

El primer espécimen que me encuentro es un vecino que no me saluda, utópica 1 – seres de estudio 0.

Decido dirigirme a un parque, está claro que en ellos hay concentración de gente, pues vamos para allá.

Me siento en un banco y me dedico a observar a mi alrededor cual felino esperando atrapar a su presa. Pues la presa se materializó en balón y casi me endiña en toda la cara. Debo agradecer al mocoso que lo lanzó y su mala puntería. (Utópica 2 – seres de estudio -5, y si me llega a dar el puñetero balón le doy 10 menos).

Y vosotros os preguntaréis ¿y el padre de la criatura? El padre estaba muy atareado ¿leyendo utópica? No, sacándose un moco (esto es verídico). Si su hijo aprende a tirar el balón mientras se saca los mocos y encima me da no tendré más remedio que apreciar el esfuerzo y quitarle los puntos negativos.

Me dirijo a otro banco (que al final voy a tener que darle un pañuelo al de los mocos).

Frente a mi nuevo banco ¿qué me encuentro? 3 viejos, y en lugar de estar criticando a los viandantes como todo hijo de buen vecino hace, los 3 adorables ancianos estaban dándoles de comer a las palomas, si amigos SÍ!!! Alimentando a esas adoradoras del infierno, ellos son los culpables de que tengan el estómago lleno y luego se dediquen a vaciarlos en nuestros limpios y relucientes coches (o en mi caso a ponerlo aún peor).
He visto carteles de: perros no, sigo esperando el de “querido anciano, recuerde que si alimenta a las palomas será responsable de sus excrementos, gracias”. Me estoy pensando mandarle una carta a mi alcalde como sugerencia vecinal.

Pero quiso mi día mejorar y se sentaron junto a mí dos chonis, esto era para demostrarme que la evolución humana con ellas quedó estancada en algún punto, el problema es que están en bucle y claro con ese moño cualquiera las saca.

Total que me dije, pues termino el estudio en el super que total tengo que comprarme la mascarilla para el pelo (dato que no viene a cuento pero como soy yo quien cuenta la historia quiero ser lo más exacta posible).

Me dirijo directamente a la sección de perfumes, higiene, etc. Y claro que mi estudio podía mejorar, para eso quiso ponerme el destino a una preguntona señorita que tenía prácticamente arrinconada a la dependienta mientras le contaba su problema de piel, y le pedía, a ratos le exigía una buena crema hidratante que no le produjera manchas en la piel, como todos sabemos las señoritas que trabajan en estos departamentos son dermatólogas.

Finalmente me dirijo a la caja a pagar, me pongo en la cola donde creo que hay menos gente, delante de mí hay una amable anciana con un carro completamente lleno, se vuelve, me ve con una simple crema para el pelo, me sonríe y se da la vuelta cual hija de puta pensando “te jodes guapa, que vas a ver todo lo que llevo en el carro”. Como darle una patada me parecía excesivo, simplemente me dediqué a recitar mentalmente toda una serie de sinónimos que le venían al pelo a la adorable ancianita.

Y mientras la anciana tocapelotas vaciaba el carro sin fondo, un señor grande (dada mi altura para mí grande es casi cualquiera) estornudó junto a mi oído, que de no estar junto a mí hubiera pensado que Frodo acababa de soltar el anillo en el Monte del Destino, es verdad que se puso la mano, mano que luego procedió a tocar mi hombro para disculparse por el ruido.

Así que, pagué mi crema, salí del super, me fui a mi casa, y llegué a varias conclusiones: 

1. No estoy preparada para entrar en Gran hermano.
2. Quiero mucho a mis plantas de plástico.
3. Relacionarse con el exterior está sobrevalorado.
4.  Las redes sociales están muy bien, no hace falta contacto humano.
5.  Si encuentras gente que te cae bien, mantenlas, con la de gente rara que hay por el mundo como para volver a salir a encontrar más.

PD: Si alguien más procede a realizar el estudio que me lo diga, estoy abierta a más investigaciones, que no se diga que no verifico la información.
PD1: El estudio fue realizado con personas que no tenía el gusto de conocer y que van a seguir siendo totalmente desconocidas para mí.
PD2: La fecha elegida fue un día que estaba más aburrida que una pelusa solitaria bajo la cama.
PD3: Si has llegado hasta aquí, gracias. 

lunes, 28 de abril de 2014

Reflexiones de una utópica

Todos nos preguntamos alguna vez por qué esas personas que una vez quisimos tanto, en las que confiamos, simplemente decidieron alejarse.
Compartimos risas, abrazos, lágrimas, les tendimos la mano o nos sentamos junto a ellos si aún no estaban listos para levantarse…

Pero ¿por qué se fueron? ¿Los lastimamos? ¿Escucharon algo que no les gustó? ¿La distancia influyó?...

No han sido pocas veces las que me hice a mí misma estas y más preguntas, y siempre terminaba con la misma ¿en qué me equivoqué?

Bien pues hoy puedo deciros que encontré las respuestas.

No puedes luchar eternamente por quien se rinde, no puedes sostener la mano de alguien que continuamente tira de ti hacia el fondo, no vale la pena hacer cosas por quienes no miran por nadie que no sean ellos, si finalmente decidieron alejarse lo mejor es sonreír mientras se dice adiós.
El mundo es muy grande, es normal que algún capullo que otro te toque, lo importante es no perder el tiempo desojándolos, de eso ya se encargan ellos solos.

La vida es corta (lo sé, la de Jordi Hurtado no, pero como no somos su familia la nuestra lo es) y sinceramente lo que menos me apetece es hacerme cientos de veces las mismas preguntas, preguntas que ellos pudieron responder, porque a mí cuando algo me molesta lo digo, si me hacen daño lo aclaro, si creo que algo entendí mal pregunto, todos no somos iguales eso está claro, pero “todos” luchamos por lo que realmente queremos, por tanto creo que no sobran las palabras sino las preguntas. Pudieron obtener respuestas pero no quisieron.

Y no se trata de no perdonar si con el tiempo aparecen aquellos que una vez se fueron, pero yo solo puedo deciros queridos lectores: no perdono mientras no escucho un lo siento.

Ya no me hago preguntas.

Ya no añoro recordando.

Ya no siento que fracasé por no seguir luchando.


Simplemente respondo  a los que se quedan junto a mí mientas nos hacemos felices mutuamente.  

lunes, 7 de abril de 2014

Palomitas, butaca y…




Tras escuchar más de 10 veces la definición de “La batalla de las Termópilas” de wikipedia pero con diferentes palabras, decidí ir al cine y verla por mí misma.

Podría hablaros del director, la fotografía, la música…pero empezaré por la parte importante y fundamental “El rey Leónidas”.

Siendo española, al escuchar la palabra rey se me viene a la mente ese gran hombre en forma que tenemos: Juan Carlos I, y claro escuchas rey pero ves aparecer a Leónidas y te dices a ti misma: yo en el fondo sabía que tan española no era, si me siento espartana de toda la vida.

Utópica que te dispersas, volvamos a la película.

300 nos cuenta como mencioné anteriormente “La batalla de las Termópilas”:
El rey de Esparta y sus 300 hombres, se enfrentan en capa y calzoncillos al emperador Persa y sus miles de hombres. Al final es la cantidad donde radica la fuerza.

Leónidas y sus hombres nos demostraron, que si Ramón García tuviera sus cuerpos a nadie le importaría verlo todos los años dando las campanadas, con su capa (solo su capa).

Por otra parte no pude dejar de notar que todos estos valientes guerreros tenían en el cuerpo menos pelos que yo. Claro que visto la forma de luchar que tenían, creo que los pelos simplemente temiendo la forma en que serían arrancados decidieron no hacer acto de presencia.

Puedo deciros que cuando voy al cine me vuelvo antisocial, no me gusta que me hablen, no como mientras disfruto de la película por no escucharme masticar…en definitiva que voy al cine a ver la película, y durante los 117 minutos de duración de la misma si alguien habló no lo noté, seguramente dejé un charco de babas bajo mi asiento. Pero que queréis que os diga, servidora no es de piedra, y sus cuerpos invitan a imaginar…


PD: sigo babeando cuando imagino a Leónidas :) 

sábado, 5 de abril de 2014

Necesarias diferencias.

No soporto el ruido que hace cada vez que se ríe.

Odio ese gesto que hace cuando prueba la comida.

Me molesta que tenga que comentar todo lo que hago.

Se cree gracioso por contar ese chiste cada vez que nos reunimos todos.


Creéis que la vida se os escapa, pero, simplemente os dedicáis a desperdiciarla.


Esos detalles que tanto os molestan hacen únicos a aquellos con quien os relacionáis. Si queréis personas  idénticas a vosotros miraros al espejo y que este os abrace. 

jueves, 6 de febrero de 2014

Mundo compresil

No te das cuenta de lo realmente maravilloso que es ser mujer hasta que no ves un anuncio de compresas, tampax o salvaslip. Por favor ¡si te pones uno y tienes más poderes que Superman!

Está claro que quien hace dichos anuncios no puede ser una mujer en la pu** vida.

Prácticamente las chicas de los anuncios parece que van a tener un orgasmo en lugar de estar a punto de pasarse varios (en los mejores casos) días incómodas. Son más entusiastas que el público de la ruleta de la fortuna.

Hemos tenido que ver desde una mujer vestida de rojo (cuanta sutileza) que se nos presentaba, pasando por preguntarnos a qué olían las nubes, hasta ver a una “gran” actriz enseñarle a un hombre cómo se pone un tampax. Desde luego no cabe duda que todas hemos sido conscientes de que esto para la vida del hombre resulta realmente útil.

Ahora eso sí, gracias a ellos sé que durante la regla puedo vestirme de un color específico y pintarme los labios del mismo color que la ropa para demostrar mi enorme alegría.

Está claro que si tuviéramos que hacernos una idea de lo que es tenerla por los anuncios hasta los hombres querrían tenerla. 

Desde luego sigo esperando el día que me venga y sienta tanta emoción que me suelte la melena, me ponga taconazos, salga a la calle, la gente me aplauda, comience a sonar la banda sonora de mi vida y pueda gritar lo feliz que me siento por ser mujer. 

PD: sé que os parece raro que aún no haya llegado ese día. 

jueves, 23 de enero de 2014

Recuerdos campestres

¿Por qué no nos vamos de camping?

Pregunta normalmente bien acogida por todos y que YO odio a muerte. A lo largo de mi vida he podido comprobar que el campo literalmente me odia.

La primera vez que decidimos ir de camping (pandilla de amigos) era para pasar unos días, llegamos muy tarde, estaba anocheciendo y para que todo fuera más fácil la luna se ve que estaba de vacaciones. Ellos se dedicaron a montar las tiendas (porque claro eso es de machos) y nosotras a sentarnos y dirigir. A esto que una empieza a hacerse pis y claro, las demás por solidaridad también. Así que allá vamos 4 tías en busca de un claro para poder hacerlo. Tras andar unos 6 minutos, a alguien se le ocurre preguntar ¿alguien ha cogido papel? Respuesta evidente NO. Pero lo realmente importante era que con lo bien que se veía ninguna teníamos ni idea de por dónde habíamos venido, y me ponen a mí delante para que volvamos por papel, (yo soy depositada en una minúscula isla y no encuentro la playa).

Resultado: nos alejamos casi 2 kilómetros más.  Decidimos sentarnos y esperar, porque aunque ellos aún no nos habían echado de menos, cuando tuvieran hambre seguro que se preguntaban dónde estábamos. Pero no preocuparos, nos encontraron.

Por la mañana pasaron a nuestro alrededor varios cientos de cabras, y nos pareció muy divertido, divertido hasta que nos dimos cuenta el reguero de cacas que nos habían dejado a su paso como regalo.

Y para completar un fantástico día se pone a diluviar, a llover, aquí, que llueve menos que nieva en el desierto.
Finalmente abandonamos todo intento por recuperar el fin de semana campestre.

Debido a ese intento fallido decidimos reducir un fin de semana a un simple domingo.

Llegamos temprano, nada de tiendas, solo comida, bebida y el olor a campo, o lo que es lo mismo abono, si eso era respirar aire puro creo que ahora mismo en Fukushima se respira mejor. Decidimos trasladarnos un poco más lejos.
Cuando finalmente nos sentamos a comer una “simpática” avispa decidió hacerse mi amiga, tengo pánico a esos malditos bichos (a todo insecto en general y ese en particular), así que mientras los cachondos de mis amigos comían, yo daba vueltas en círculos intentando esquivar a una abeja muy puta para la edad que tenía. Y por mirar con indignación a mis amigos mientras corría acabe susurrándole al suelo.

Creedme, tras mi infructuoso periplo campestre me he dado cuenta que soy chica de ciudad. No quiero darle la oportunidad al campo de que me ataque una cabra o algo peor.

Si sois campestres me alegro por vosotros, mandadme postales, respirar aire puro por mí.


PD: gatita esta entrada va dedicada a ti.

martes, 10 de diciembre de 2013

Carta a los Reyes Magos

Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar (lo de “queridos” tenéis que volver a ganároslo), el motivo de escribiros tan pronto es para que la excusa de “no nos ha dado tiempo” no podáis usarla.
Este año he decidido pedir cosas que no valen dinero (lo sé, de nada):

1. Al igual que en las películas quiero levantarme ya peinada y maquillada.

2. Quiero ver diariamente a esos “buenorros” que al parecer se esconden y solo salen en carnaval, fin de año, feria…

3. Me gustaría que el alien que vive dentro de mí no me hablará solo cuando tiene hambre.

4. Pintarme las uñas sin que me entren ganas de hacer pis nada más cerrar el bote.

5. Que no me toquen delante todos los cabezones o mujeres con moños en el cine.

6. Que la gente me pida paso sin tener que tocarme (petición especial).

7. Dadles voz a los perros y gatos para que puedan decirles a sus dueños lo que opinan cuando los visten.

8. Que los caminantes se coman de una vez a Carl.

9. Que la gente deje de confundir resoplar con suspirar.

10. Papel en los baños públicos.

De momento esta es mi lista de peticiones. Si se me ocurren algunas más os la haré llegar al correo que tengo vuestro: 
somoslosreyes@pidequenosotrosyaveremosloquetraemos .com

PD: no busquéis el turrón, los mantecados o el anís, solo pondré agua para los camellos. Cuando decidáis ser competentes yo haré lo propio.
PD2: antes de pasar por mi casa hacedlo por la de @g_atorrante y @notanfeliz y traédmelas.
PD3: Si me traéis a Lobezno perdonaré los años que me habéis colado como “no es lo que ha pedido pero se conformará”.
PD4: como no me hagáis caso, el año que viene os abandono y me voy con la competencia.